Saturday, March 31, 2012

Konnichiwa, or Day 1



18/19 March 2012



Tras varios días de mentir en internet para ocultar la sorpresa de mi visita a Japón, y tras unas cuantas escuchas de ALF cantando "Old Time Rock n Roll", el domingo día 18 partí hacia Heathrow a encontrarme con el Grillo en su escala. Allí cogeríamos juntas el vuelo que tardaría nada menos que 11 horas 50 minutos en llevarnos a Narita.

Encontré al Grillo por casualidad, muy aburrido en el aeropuerto, mirando tiendas. Después de meterse un poco conmigo por querer un café de Starbucks, compré unos sandwiches. Y nos los comimos como snacks. Ella había pedido comida vegetariana oriental en el menú de British Airways, en contra de mis consejos. Yo esta vez pedí FRUTA CRUDA, sabiendo lo que era ese gran mal que es el curry de avión.

Hasta aquí todo parece marchar bien. Por supuesto la comida del hermano resultó insatisfactoria, tal y como yo le advertí, cual Donovan al decirle a Indiana Jones que no se fiase de nadie. Mi FRUTA CRUDA, sin embargo, nunca sabremos cómo era porque no estaba en el sistema. A pesar de la ayuda y preocupación de las azafatas por alimentarme, básicamente pasé 12 horas hambrienta y sucia, como la madre de Solo en Casa en Scranton.

No voy a hablar más acerca del vuelo puesto que es lo de siempre: vi Algunos Hombres Buenos, etc etc...

Cuando estábamos llegando, en el delirio de estar en la caja aviónica y sin comer, vimos Japón desde el cielo. Era verdaderamente feo y nos hizo cuestionar qué demonios hacíamos ahí. Ver a Aiti, ver a Aiti. La azafata japo elogió mi habilidad para liar cigarrillos con una mano. Y nos fuimos. 9 de la mañana del 19 de Marzo.

En los aeropuertos vemos salir gente de nuestro mismo avión que está limpia y fresca, mientras yo parezco un ser enfermo con el pelo grasiento al que deberían poner en cuarentena en inmigración.

Habíamos desarrollado una estrategia de sorpresa llamada "Operación 6-111", Palabra Clave: Kobamatsu. Yo llevaba mi pamela y gafas de sol y gabardina de incógnito e iba a salir finigiendo que era una estrella del cine. Así lo hice. Aitana no estaba en el aeropuerto esperando como estaba planeado así que tuve que esconderme detrás de una columna, sin ningún glamour.

Cuando por fin llegó y me vio no lo entendía, la pobre. Ya os dije que estaba empanada. Pero le gustó. A quién no le gusta ver a un Churk? Sin mí no tendría color.

CAFÉ!!! Buscamos café. Ahí fue cuando nos dimos cuenta de que no ponía nada en inglés. Yo sinceramente pensaba que era un hecho aislado. Ilusa. El café estaba bueno. Y el cigarrillo que fumamos en la zona de fumadores.

Después de eso comenzaron los primeros "cuánto se tarda? está muy lejos?" y las respuestas de "Un ratito. Podéis dormiros si queréis". JA. DOS HORAS. Los coches y las personas en Japón van muy despacio. Creo que es porque son muchos y son demasiado educados. Quién iba a decir que son los de Kawasaki.

Y en ese trayecto del primer día nació el mote que se me fue aplicado durante todo el viaje. Aiti dijo que había visto THE MONEYBALL y le había gustado mucho. Yo, en mi listillez, dije "es MONEYBALL, sin THE". Y se me dijo "Vale, THEMONEYBALL", es decir, "Demónibol". Luego hice mi propia theme song "Demónibol tuturururu" (como la de Miss Piggy). Eso es así.

Pues tras dos horas de preciosos parajes (cof, cof) llegamos a Tsukuba, donde volvimos a la zona de fumadores antes de comprar unas patatas fritas para el pobre Demónibol que no había comido desde Inglaterra.
En Japón no te roban nada. Es una suerte ya que el Grillo se dejó el bolso con todo en la parada del autobús... A 10 minutos de nuestra ubicación. Tuvo que correr. Yo no sé si estaba en una nube de alucinación pero sorprendentemente no me dio un ataque de nervios. En Japón no te roban nada. Allí estaba. En fin.

Cogimos un taxi. Los taxis de Japón te abren la puerta automáticamente y te la cierran en la gabardina automáticamente también. Esto puede parecer robótico pero son coches viejos con fundas de tresillo. Eso sí, los taxistas llevan guantes.

Llegamos a la guarida de Aiti, y básicamente nos fuimos con maletitas a Tokyo. En el autobús coges tu ticket primero y lo pagas después, y entras por detrás y sales por delante. Qué sitio más raro.

El Tsukuba Express para en un sitio que se llama Moriya y se pronuncia Moria. Lo cual es, como podéis imaginar, FANTÁSTICO. Next Stop: MORIA.

De alguna manera conseguimos llegar a Tokyo de noche, no sé muy bien por qué. Ah, ya sé. Me quedé sobada en Tsukuba y por eso se hizo tan tarde. Ja Ja... Nos bajamos en alguna estación...
Nota: A pesar de todos los esfuerzos que voy a hacer por averiguar bien los nombres de las cosas a las que fuimos, a partir de este momento cuando no tenga ni idea de dónde demónibols estaba, me lo tendré que inventar.
Nos bajamos en alguna estación, y había que cambiar de tren, pero en su lugar hicimos una parada técnica en un AMERICAN BAR. Somos así. Bebimos unas cervezas y fumamos unos cigarrillos DENTRO DEL BAR. Yo hice un bailecito de alegría a este respecto.
Luego cambiamos de tren y fuimos a cenar a Shimokitazawa, el Malasaña de Tokyo, a la Izakaya Izu, donde nos quitamos los zapatos y nos sentamos a beber una PITCHER y comer una deliciosa ensalada y un fabuloso arroz y más cosas muy ricas (y a fumar). Car comió un poco de cerdo sin querer. Creo que estaba espectacular. Disfrutamos de ese lugar a pesar de no saber qué hora era en la realidad corporal.
Y vino Raquel, y bebimos Sake en un bambú gigante, y reímos, y vimos gente comer y sorber sus tallarines.

Y luego fuimos a nuestro primer Karaoke. Yo, cuando vivía en Madrid, en ocasiones subía a la parte alta de mi cuarto, me colgaba la guitarra eléctrica desenchufada, me ponía chistera y gafas de sol y... cantaba In These Arms de Bon Jovi. Car recordó eso y me la puso para que la cantase. Y claro, me subí al asiento y lo di todo. Se convirtió en mi signature song. No recuerdo muchas más cosas, pero sé que Car y yo cantamos Flash Delirium y la destrozamos mucho. Fue divertido. Cerveza. Camareros que entran y te ven gritar y hacer el cafre y no se inmutan. Y cigarrillos. Jijjiiji.

Era hora de partir, si bien no sé cuál era la hora. Cogimos un taxi de un taxista de 170 años cuyo coche no cabía en las calles y nos dejó en algún lugar where the streets have no name, a nuestra suerte a buscar la casa de Alejandra, amiga de Aiti, gran mujer, que nos prestó su morada para unos días. Fue muy gracioso dar vueltas a las manzanas de Tokyo buscando el 38-10 del 5-1. Qué cojones. Lo bueno es que no da miedo. Los ninjas no te atracan, sólo se esconden en las sombras.

Llegamos, y tuve Wi-Fi, y eso siempre me hace feliz. Hacía frío. Dormimos las hermanas en el tatami (aka EL SUELO) y nos acordamos de Without a Paddle.

Y eso es el primer día. Y sí, todos los días son así de largos.



Thursday, March 29, 2012

Demónibol in Japan - Prólogo


Muy pronto en sus pantallas, llega la esperada crónica del viaje de Pec y Car a Japón en busca de Tegucigalpa.

Un buen día, el Grillo decidió ir a Japón a ver a Aiti. Quién iba a pensar que, además de eso, iba a invitar a su hermano El Buen Churk en secreto. Increíblemente la sorpresa se mantuvo sin que Aichan se enterase, si bien el día antes de partir un incidente de Whatsapp con toallas, maletas y planchas hizo que peligrase la situación. Como todos sabemos, Car está loca y Aiti empanada, por lo que el desastre se pudo evitar.

En este viaje online por nuestras aventuras podremos ver cómo todo es queso, cómo tódo termina en -ibol y cómo Bon Jovi ha batido el record de escuchas en los karaokes de Tokyo, entre otras cosas.

Sigan atentos en los próximos días. Hoy sinceramente me voy a ir al sofá a vaguear.

Foto: ペンキ se adapta a la perfección a la moda nipona.

Thursday, March 15, 2012

Common Days



La foto es un rútiger en el Common.

Ya no hay nada especial que contar, pero como estoy un poco hasta los mcnuggets del trabajo, puedo hacer una pequena pausa para dedicarme a la escritura automática.

Sombreros. Premios en metálico. Ruedas de carricoche.

Ya.

No, hombre.

Pues estos días en Londres como estoy arruinada y enferma, no he hecho mucho. El sábado salí un poco a un Chelsea muerto, y a Barnes, donde vas a  ver el río pero como no hay luz sólo ves una negra inmensidad que te rodea. Nada especial.

El domingo, village, compras y café en el lago con mi buena amiga Ana. Me gustan los domingos. Mi enfermedad me impidió hacer mucho más, pero comí lentejas como una persona adulta y empecé mi nueva etapa: Pec Watches Stuff About Vietnam.

Sí, amigos, that’s how I roll. Veo cosas de Vietnam. Vi Fog of War, escuché unos podcasts sobre My Lai en la BBC, y vi el documental Dear America: Letters Home from Vietnam. Y ayer, Nacido el 4 de Julio. Todo esto quizá esté contribuyendo a unos niveles de ansiedad que no había experimentado mucho antes. Tal vez sean las bombas y los gritos y la muerte y la destrucción, pero yo lo atribuyo más bien a que estoy harta de los pallets de Francia y a que esta semana estoy viniendo a la oficina absolutamente todos los días. Cada uno tiene sus problemas.

Hoy me han contado lo que es un  Huiskamersocialist. Me encanta.

Wednesday, March 14, 2012

Rant



Aaaaagaagahaghh!!! Aahahahaahhhhhhh! ODIO. DESTRUCCIÓN. AAAAAAHHHH! A-a-ayúdeme!
No puedo, no puedo, odio los trenes, odio los trenes. Que no puede ser, que no se puede pagar £45 por llegar tarde todos los putos días y sobre todo por ir al trabajo, ese lugar infernal. QUE NO QUIERO MÁS.

Bueno, necesitaba decir eso. No me ha servido, sigo alterada, pero tal vez se pase en un rato.

En fin...

Miro la foto y respiro profundamente y digo “ahh bueno pero en la vida hay perros”. Eso es del 4 o 5 de Marzo, dos días de vacaciones sin alcohol bastante apacibles para celebrar el cumpleanos de los progenitores. Sólo fueron 5 horas de tren PUNTUAL desde Gijón. Y sin resaca. Eso sí, la tormenta huracanada de la manana asturiana me costó mi salud el resto de la semana. Sigo enferma y mi cara es la de Freddie Kruegger Jr. Tampoco estuvo muy bien la nina aka EL DEMONIO que gritaba sin parar durante todo el trayecto. Pero insisto, el tren fue puntual.

Es bonito ir a la oficina de Madrid y saludar a los amigos. Pero también es un rollo. Tanto trabajar, tanto trabajar. Ya vale. Vino el jefe y nos fuimos por ahí como no podía ser de otra manera. Conspiradores, Jazz Bar, Maceira. El jefe come pulpos y cosas así de asquerosas, y le hace muy feliz. A mí me hace feliz ver NATIONAL TREASURE y eso hicimos. Un buen día. Luego soné que jugaba al angry birds con mis propios esputos. Sí, amigos, soy repugnante.

El segundo día igual, trabajar, rollo, trabajar, comidas en Lizarrán que no tienen sentido... Pero las tardes siempre mejoran. Cuevas de Sésamo – SANGRÍA. Parece siempre una genial idea, luego lo pagas con tu salud y consciencia. Pero fue bonito; hermanos, amigos, paella. Luego bares deprimentes sin recordar conversaciones. Y Zoolander y pizza. Buenos días en Madrid. Enfermedad extrema por pensar que en Espana no hace nada de frío.

Madrugar para ir al aeropuerto y alterarse una vez más por hacer colas sin poder echar fikas. Ir en un avión con un equipo de cadetes de rugby de Hortaleza. Esto siempre me hace pensar en el titular del periódico “Se estrella un avión con un equipo de cadetes de rugby” y en cómo mi nombre sólo saldría a pie de página como un individuo sin importancia. No me da miedo volar, pero tampoco entiendo por qué no, si estoy medio loca.

Londres me recibió con sol. Ahora las mananas son grises y recibo una llamada diaria del fontanero. Me ha asustado porque he entendido que iba a venir hoy, y no he hecho la cama, y cuando no hago la cama parece la casa de YONKI PUR.

HEY, a pesar de todo, soy feliz. Pronto iré a París, en primavera. Ahora sólo tengo que estar aquí otras 8 horas haciendo unas tablas de flujos con las que no estoy de acuerdo, y luego ya todo irá bien. 

Tuesday, March 13, 2012


3 de Marzo 2012

Foto robada.


Llegó la mañana de la gran boda de Marita y Jose Luis. La lluvia impertinente fue ahuyentada por el sol. Yo desayuné una buena couk y una buena bolsa de El Piponazo. Qué más se puede pedir. Ah sí, una caña justo antes de la ceremonia. Ya estaba claro quién era el grupillo de chuzos.

El enlace civil fue muy bonito. Si bien Paolo COELLO era un tanto innecesario, se saltaron ciertas lagrimillas entre la contención de las risitas. Tuvimos hasta Shakespeare, amigos.

Bonito paseo hacia la iglesia para fingir que se habían casado allí. Reímos, fumamos, admiramos a la pareja. Y luego nos fuimos a un precioso paraje a que se oficiase la segunda ceremonia. LA LOCURA del gran Marco fue un éxito, qué risión. Mi parte favorita, los anillos únicos. Y la cuerda. Sobre todo tener una cuerda para atar al grillo a un poste posteriormente me llenó de regocijo.

Hecho esto, nos dispusimos a fomentar nuestra gordura. Si no me comí una tortilla de patatas entera es porque me daba vergüenza que se dieran cuenta. Brillaba el sol, y pasábamos el tiempo entre ser gordos, ser alcohólicos y fumar. Se compuso e interpretó una canción para el evento y hubo bailes, de salón y de claqué. Y yo vi un poco más de tortilla y comí un poco más. Sidra. Sidra. Vino. Sidra. Champán. Sidra. Vino. HELP. El cinturón ya era historia.

Taxis en los que el grillo dice cosas inapropiadas, cambio de ropa, más cañas. Gastrochigre, más cabrales. Pero qué rico todo. Diversión, quiero ser una puerta, y muchas fikas. Se me acabaron las fikas. Demonios infernales. El grillo se portó mal hasta que le hice portarse bien.

Otro bar (Gaddafi), más cerveza. Robots del amor inconscientes. Es hora de partir. Ferio sensato y hermanos parten. Dormir, feliz.


Sunday, March 11, 2012

Qué bonito es el hermoso mes de Marzo



Socorro. He actualizado la interface de Blogger y ya no sé usarlo.
Bueno, es igual.

Contaré mi vida: hola troncas, hola clan, hola whatsapp, hola a todos.

Los últimos 10 días de sucesos han sido casi del todo fructíferos.

Volé a Madrid el día 1 en busca de una buena pizza de la Pizzería Mascalzone. El grillo me recibió y me subió la maleta como es costumbre, y me dio un Kinder. Es mucha la hospitalidad que se recibe en el lugar antes conocido como "Casa de Pec".
Por algún motivo, queríamos ver una peli de distress en aviones. No, no Snakes on a Plane. Vimos Flightplan. Y yo me comí casi toda la pizza. Una noche tranquila y sobria de hermanos.

El viernes partimos hacia Chamartín en lo que se llama PATO (aprendido el día 2 de Marzo a las 13:25 - se refieren a un Taxi) y empezamos tomándonos unas cervecicas en la terraza. A medida que llegaba la gente y hablábamos de qué nos íbamos a poner para el evento, seguimos tomándonos cervecicas.
Subimos al tren y fuimos la peor pesadilla del vagón: los 8 jóvenes que van a ir en tu tren 5 horas emborrachándose y jodiéndote. Oh sí. Me gusta estar al otro lado de la situación por una vez.

Jugamos al stop y gané como siempre. Ya ha perdido emoción. Pero tiene anécdotas divertidas como "Oso Peludito" en Insultos. Mastercard fue el spónsor de la tarde, haciendo unas cuantas rondas de latas de cerveza en la cafetería. Llegamos sin contratiempos, bajo los efectos de la embriaguez, a nuestro destino: Gijón, el evento social de la temporada. Hacía bueno y había una chenchita esperándonos en la estación. Saltos, saltos de alegría.

Tras dejar las cosas en el Blue Hoteeeel, seguimos bebiendo. Nos reunimos con JR y nuestro anfitrión JL y comimos CABRALES. En ese pueblo he de decir que hacen bombones con cabrales. Creo que no se les ha ocurrido nada que no hacer con cabrales.

Fuimos a bailar el twist en el Savoy. Eso era la vida. Y luego yo me llené la copa de agua, en mi línea.

El grillo que no come públicamente quiso ir a comer. Así que se perdieron todos menos nosotras y paramos a comprarle un trozo de pizza y un bocata de tortilla. Las baterías de todos los iPhones habían muerto y los encontramos esperándonos en la puerta del hotel. No estábamos preparadas del todo para ir a dormir, y los había que tenían hambre también, así que salimos en busca del kebato. Aquí fue cuando Alex hizo su baile de krav maga y caímos al suelo de la risa. Y luego no, no fuimos a un bar jebo porque no existían, el bar "Saurom" no era lo que prometía y sólo había terror. Pero disfrutamos un rato más del terror antes de retirarnos a las 4 de la mañana.

Llegó la mañana y llovía, y Car cantó Alanis Morissette mientras nos preparábamos para La Boda. Pero eso es otra historia, y la contaré luego, porque "tengo cosas que hacer"...

Thursday, February 23, 2012

23 F, día de Alexy II patrón de Moscú



Ese es Stinky en Manchester el sábado.

Decidí leer sobre el 23 F porque no sabía muy bien qué había pasado al final con todo el tinglado. Muy interesante. Who cares.

Ayer vi Hugo. La peli es muy bonita si bien un tanto turrón, y Gandhi es un overactor total, aparte de que me da miedo. Eso sí, afianzó completamente mi fascinación por los engranajes. Creo que los engranajes van a encabezar cualquiera de mis listas de cosas que molan de ahora en adelante. Menudo flipe.

He estado pensando en Siete Novias para Siete Hermanos y en cómo 6 de 6 consiguen a sus pibitas gracias a básicamente lanzarles una manta a la cabeza y meterlas en un carruaje. Pienso que la próxima vez que salga a un bar llevaré una manta y la lanzaré sobre el primer chickenlager que vea, teniendo preparado un taxi en la puerta, para testear la probabilidad de éxito del secuestro/matrimonio. A lo más, en la cárcel no tengo que pagar £775 de alquiler.

En otra de las “ideas de Pec”, ayer cogí el tren de y 36 porque tenía frío. Que sepáis que es un error. Ni siquiera sabéis de lo que estoy hablando, y no pasa nada porque es una de esas GREAT STORIES, pero sólo quería asegurarme de que lo marco como evento vital para mi rutina diaria.

Y la mierda de la RAW FOOD es una mierda, así que me hice un arroz basmati para cenar. Sin nada. A tope. Eso sí, he aprendido a comerlo con cuchara y despacito para que no se me salga por la nariz. 

No he traído nada para disfrazarme porque la verdad es que lo más probable es que pase de ir al pub esta tarde. Proporcionar toda la comedia de un evento es agotador cuando una se rodea de acelgas.

Voy a trabajar. Buen día.

Wednesday, February 22, 2012

Miércoles del hobo




Me fui a Manchester, vestida de Overdose Mia Wallace, para una fiesta de disfraces. Manchester es un lugar con tranvías y mucho chickenlager, pero es grande y hace viento. Fue bonito, de todos modos. Lo malo, la música griega, de la cual me quejé al parecer amargamente. Mis disculpas desde aquí, cosas del alcohol. Pero descubrí las bolsas gigantes de snacks del CostCo. Ah, América, qué mal.

Mi alarma de “En serio, DESPIERTA” ya no sirve, es como cualquier otro sonido que escucho por las mananas. Sí, estoy despierta, pero no tengo motivación para levantarme. Por lo menos he dormido con sábanas, cosa que no hacía desde el domingo (porque el sábado lo pasé en Manchester, ja)
No sé qué más puedo hacer. Quizá contrate a alguien que venga a amenazarme con un bate de béisbol a las 7 de la manana. Probablemente también lo ignoraría a los tres días.

Llevaré al grillo a ver a Blur a Hyde Park para la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Pensaba huír de la ciudad durante el mes, pero cada vez hay cosas más chachis planeadas. La verdad es que estará lleno de gente y será terrorífico pero por lo menos la canción oficial seguro que no es de Bisbal.

Formé la sociedad SQR (Sólo Quiero Reír) como timón de mi vida. Busco tener a Zack Galifianakis como sponsor. En toga.

El miércoles que viene me voy a ver a Nicky Wire a una charla en el Southbank Centre. Manana me voy a disfrazar de Alexy II patrón de Moscú. No sé de qué me quejo, mi vida es fabulosa. Ah sí, ya sé, no como hamburguesas ni patatas ni pan. Menuda vida de mierda.

Wednesday, February 15, 2012

Hola.




No sé si escribir un holatronkas, un clan de los parricidas, un status de Facebook, un tweet, un e-mail a Jonah Hill, una carta certificada a Hacienda o una carta de opinión al periódico. Podéis observar que estoy algo abrumada con mi biografía. Las cosas se pierden en el tiempo si no se reflejan aquí en mi blog de las fikas, y no sé cómo proceder.

Bueno, obviamente he procedido a escribir en el blog. No debería, ya que es de acceso público e indica que me estoy tomando un descansito en la mañana a la hora de trabajar. Pero hey, si no hago yo estas cosas, quién lo hace? Eh? En esta oficina la gente mira a su pantalla y sólo levantan la cabeza cuando aquí una servidora se ríe por cualquier estupidez que se le ha pasado por la mente mientras saca informes de BW.

Ayer fue San Valentín. Recibí e-mails de odio hacia la fecha por parte de todos los colegas. El espíritu del día fue invertido e imperó el odio profundo. Yo por mi parte me compré una cerveza de un litro y me la bebí jugando al scrabble. Martes.

Hoy podría estar en París. En su lugar he hecho mi clásico “llegas tarde, vete a por café y pierde 2 trenes”. Lo he disfrutado mirando el paisaje de Surrey, que hoy estaba particularmente inspirador. El problema es que mi inspiración se queda en mi cabeza y todos mis proyectos artísticos se ven relegados a un plano metafísico. Y yo juego con mi iPhone. Deberían prohibirme el iPhone. Deberían prohibirme internet, y las pelis, y también ir a Tesco a comprar snacks.

Ayer vi Ransom (1996 rocks) y me encanta cuando Mel Gibson está llorando en la terraza de su pisito de Central Park West. Es un peliculón y me da igual lo que piense el mundo de Mel Gibson. También me acosté a las 3 de la mañana gracias al grillo y el angry words. Tuve que ponerme 4 alarmas para hoy, una de las cuales he titulado “en serio, DESPIERTA”. Ha funcionado. Pero tengo que ponerme otra que diga “oye, DESPIERTA y LÁRGATE, no te quedes en el sofá echando fikas y mirando internet”. INTERNET ES EL DIABLO: http://www.makeuseof.com/tech-fun/gonna-stuff-today/

Adiós, voy a trabajar.

Monday, February 13, 2012



Este es Jose Luis el otro día en París, donde encontró una planta de su tamaño.

Incapaz de levantarme de la cama esta mañana, sopesaba razones por las cuales no podía ir hoy a la oficina. Quizá el dolor extremo de los excesos del fin de semana, o el dinero del tren, o la hora perdida de llegar hasta allí habrían valido. Luego recordé que los lunes no tengo que ir a la oficina.
Así que estoy aquí, escuchando a los niños de la  guardería cantando "A Whole New World", como todos los días, y comiendo puré de verduras de Lama descongelado. Esto último es una mejora respecto al usual "hey, hoy comeré uvas de primero y almendras de segundo. Full meal!".
El sábado limpié mi pocilga. Hoy vuelve a ser una pocilga. Es un ciclo vital desconcertante. No puedo limpiar porque estoy trabajando. Tampoco debería escribir aquí por esa misma razón, pero es que necesito un descanso de media hora para perder el tiempo miserablemente.

Procedo pues a hacer un listado. Lo llamaré "10 cosas que molan".

- Los perros
- Los cigarrillos
- Los patos
- Los animales en general
- Las chinchetas
- Las monedas de 25 centavos de dólar
- Los patines
- Los galeones
- Los vasos de Staropramen
- Las guindillas (en sí, por su aspecto)

Ya he terminado.

Pues a punto estaba de comprarme un billete e irme a Berlín en el avión de las 19:50 y volver en el de las 07:05 de mañana por la mañana. Creéis que es una locura, verdad? Pues se tarda más o menos lo mismo que en volver de Camden a las 4 de la mañana. Claro que eso cuesta £1.30 y Berlín £226.68. Mejor me quedo aquí, quejándome.
Siempre he pensado que yo nunca me quejo de nada. Hasta que se lo digo a cualquiera y me dicen que es mentira, que me quejo constantemente.

En ese espíritu, voy a hacer otro listado. Se llama "10 cosas que no molan".

- Las monedas de 2 peniques
- Los gorros de lana ajustados
- Las ollas
- Las rastas
- Las coles
- Los dueños de perros que no te sonríen cuando sonríes a sus perros
- Los disfraces de fulana
- Las llamadas telefónicas
- Los relojes que hacen tic tac
- Los animales con cuerpo humano (®)

Me voy a Manchester la semana que viene a una fiesta de disfraces. Es por eso que menciono que los disfraces de fulana no molan. No sé de qué ir. Tal vez de Vomito (la versión de Chewbacca de La Loca Historia de las Galaxias). O de ewok.

Ahora voy a seguir trabajando. Thanksalotbinladen.

Saturday, February 11, 2012

Winterfell
















Hey.

Estoy aquí en mi hogar decidiendo si salgo por la puerta o no. Hace -7 grados. Pero bueno, no hay que dejar que el clima dicte nuestras decisiones, aunque salir suponga llevar un abrigo feo.
Soy Cameron: "está bien, iré, iré, maldita sea, iré".

He puesto una foto de Stinky en Isengard. Estuvimos el otro día. El trabajo, psé, pero la comida y el vino muy ricos.

Esta ha sido una semana muy agradable. Concierto de Clap y cervezas y amigos y cena en el Thai. He llegado tarde todos los días. He perdido todos los trenes y la sensibilidad en las manos de ir fumando por el bosque. Pero gracias a eso, me he tomado unos buenos cafés. La vida hay que apreciarla por los detalles bonitos - y los cigarrillos.

Ya es 11 de Febrero. Los propósitos de anio nuevo que tenía previstos se están viendo truncados por una nueva adicción al Scrabble. Puedo dejarlo cuando quiera.

Manana nos vamos a Hampstead. Espero poder ver perros y jugar con ellos.

Me voy a Putney.

Monday, January 2, 2012

Hola, 2012


Hola.
Ya he descartado tener propósitos de año nuevo. La vida sigue exactamente igual, sea 2011 o 2012. Es cuestión de querer reencauzarla cada cierto tiempo. Y yo no quiero reencauzar mi vida, yo sólo quiero reír.
Los que conocen los hábitos del Churk Común sabrán que sólo estoy escribiendo esto porque tengo mucho trabajo y no tengo ningunas ganas de hacerlo. No tengo nada en particular de lo que hablar ni ningún lector con el que no haya hablado ya de todas las cosas que ocurren en la rutina diaria. Y sin embargo aquí estoy, aferrándome a los últimos recursos de vagancia y pérdida de tiempo.
Estos días estoy en Madrid. El terror navideño acechó y tuve que comprarme un billete. Los días pasan y lo que hago es reír con el Grillo, fumar y jugar al solitario en el iPhone. Pensaba que no se podía ser más loser que jugando al WordGame, pero no, batí mi propio récord. El caso es que es una manera fabulosa de pasar las horas esperando a que pase algo.
El otro día encontré un club que se reúne mensualmente en un pub de Dalston para hacer listas. Siendo tan fan como yo soy de hacer listas, pensé "oh, he de acudir a este evento". Todos sabemos que no voy a acudir, pero es una de esas cosas que se podrían hacer. Hay tantas cosas que se pueden hacer, como por ejemplo:
- Remar
- Comer algodón de azúcar
- Ir de pesca
- Bailar claqué
- Construir maquetas de aviones
- Pintar flores con bolígrafo en el cuaderno de la reunión
- Hacer trizas los leggings viejos y guardarlos para trapos
- Repostería
- Jugar al Call of Duty
- Lavarse los dientes durante 20 minutos
- Donar libros que no vas a volver a leer
- Ir de compras
- Tomar té verde
- Escuchar música clásica
- Leer a Camus
- Hacer estas tres últimas cosas en un ambiente ténue fumando en pipa
- Documentar lo anterior de manera pretenciosa
- Comer nachos con crema de camembert
- Ver El Ala
- Ver Algunos Hombres Buenos
- Ver otra cosa distinta
- Quedar con un amigo
- Quedar con otro amigo
- Quedar con un grupo de amigos
- Patinar sobre hielo
- Cambiar los muebles de sitio
- Salir a ver perros

Hay muchas cosas que se pueden hacer. Yo sin embargo opto por jugar al solitario del iPhone porque es fácil y me permite hacer doble click y volver al Facebook a ver si alguno de vosotros está haciendo alguna de las cosas que he puesto en la lista. Pienso que algunas son buenas ideas, sobre todo la de salir a ver perros. El otro día conocimos a un perro salchicha en el Retiro que se llamaba Molly. Fue el highlight de las navidades.

No voy a trabajar ni nada, voy a hacer una de las cosas de la lista. Os dejo adivinar cuál. Adiós.

Saturday, December 31, 2011

Bye Bye 2011


Como es costumbre, voy a hacer el balance del año 2011. El año pasado no lo hice. No sé por qué, tal vez porque no me apetecía.


Empezaremos por los LOWS del año:


- No he aprendido a pilotar cazas
- Nadie ha inventado el cenicero levitador
- Se han separado los White Stripes
- Chris O'Dowd se ha prometido con su novia que no soy yo
- No he visto a Aiti
- He ido al último concierto de Brett en solitario: nunca más
- La última peli del año en el cine ha sido Tinker Tailor Soldier Spy y es un aburrimiento
- El vegetarianismo
- The Royal Wedding
- Los putos South West Trains


Y ahora los HIGHS:


- Suede 3 días seguidos en la Brixton Academy
- Suede otro día más en Berlín
- Berlín con Lucha. Brettismo y rockstars
- América con Pachi
- Casa de los Goonies
- Chinas en monociclo en San Francisco, CA
- La azotea de Seattle
- Jarvis Cocker & The Strokes en Reading con el Grillo
- Pulp en Hyde Park
- Arcade Fire en Hyde Park
- Los Manics en el O2 Arena
- London my town
- Moneyball - diálogos de Aaron Sorkin y presencia de Brad Pitt
- Mi nuevo iPhone, Goldberg
- Spiritualized en el Royal Albert Hall
- Driscoll
- "Ah, que no tiene hijos..."
- Horrible Bosses, Bridesmaids y The Hangover II
- Brighton, con el mejor perro del mundo
- El final de una era, Harry Potter 7.2
- Chandler
- Puch y Bord of course
- Tortilla de Lama en Wimbledon
- Visita relámpago de Lucha en pub de Earls Court
- Morrissey con Rafa en la Brixton Academy
- Las Boris Bikes con el Grillo
- Paseo por el río con Trect, Elena y Carmen
- I'm on a boat motherfuckers con el Grillo
- París en diciembre
- Mr Sunshine, aunque tuviera una corta vida
- Breaking Bad, Dexter, Sheldon, Saturday, How I Met
- La fiesta de Christie's en London
- Bar jebo de Tottenham Court Road con Chen, Viveka, Nacho y Ferio
- Primrose Hill en todas sus visitas, pero la que más la de double rainbow




En resumen, ha sido un año increíble. Una pena que termine tan mal, con la espada de Damocles que es la Nochevieja.


Propósitos de 2012:
- Crear
- Aprender alemán
- Montar en bici
- Buscar un buen plan para Nochevieja


Feliz año nuevo.

Friday, November 4, 2011

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Hoy ya no tengo aventuras que relatar. Simplemente es viernes, 4 de Noviembre, y el sol entra por mi ventana y no veo. Normalmente añadiría "un cagao" a esa frase, pero esta semana he hecho un voto de ser nice. La gente nice no dice palabras malsonantes.
Llevo toda la semana siendo amable con todo el mundo y sin meterme con nadie, tanto en su cara como a sus espaldas. Es duro, amigos, es muy duro. Gran parte de mi humor se basa simplemente en decirle a la gente que es imbécil de una manera cómica. Por esto, me cuesta encontrar respuestas a muchos comentarios estilo "hace frío", "son las 5 y es de noche", "estoy cansado". En serio, parece que trabajamos en una mina, con tanto "I'm so tired". Me abstengo.
Desde que volví de América han pasado muchas cosas divertidas aquí en Inglaterra.
Lucha perdió su vuelo a Seattle en Heathrow y pasamos una memorable noche bebiendo cerveza en Earl's Court y luego tratando de volver a SW19 un domingo a las 2 de la mañana. Clap your Ham Say Junction!
Después vino Lama, y me hizo muchas cosas de comer, y fuimos a cenar al Thai, y bebimos cerveza, y paseamos por los parques.
Wow, me he cambiado de lado de la mesa y veo la vida desde otro punto de vista! Esto es tanto en sentido figurado como literal. No entiendo cómo hay gente que puede estar triste en sus miserables vidas si pueden cambiar una silla de sitio y disfrutar la novedad.
El viernes pasado empecé mi semana de niceness en un coche a ritmo de Coti, Revólver, Mecano, Shakira... Sí. Normalmente habría dicho "por qué no paras en esta cuneta, me bajo, vomito, y luego hago autostop y me secuestran y me llevan a una cabina como a Mary Bellows?" Pero decidí que la gente era feliz así, y si bien no lo comparto, debo dejar que disfruten de estas cosas, porque en el fondo a mí me gusta que la gente sea feliz. Completamente equivocada, sí, pero feliz.
El sábado llegó el Otoño. Lucía un sol radiante y la resaca era suave, y nos dimos a las calles. Compras, pub, Hampstead Heath, pub, otro pub, fish & chips, Enterprise, Halloween lleno de furcias. Me lo pasé muy bien, si bien casi muero porque me estaba meando y un sucio empleado del McDonalds me cerró la puerta en la cara y no me dejó ir a mear. Esto no es nice, pero me sentía así, no puedo negar mi propio cerebro.
El domingo me deprimí un poco (no había descubierto la posibilidad de cambiar la silla de sitio) así que me fui al Museo de Historia Natural a ver animales. Nunca había visto un camello a tamaño real, y me gustó familiarizarme con la fauna. Y luego comimos pizza, porque yo quería pizza desde hacía varios días. Eso me recuerda a que hoy tengo que comer. Qué rollo, comer, de verdad, a ver cuándo llega el futuro ese que nos prometieron en el cual nos alimentaríamos de complejos vitamínicos.
Ayer volví a comprar las sábanas que no eran. Pero quedan bien. Renové mi alquiler y ahora pienso que mi casa es mucho más mía, y la voy a llenar de clutter! HA HA. Pronto voy a Madrid, y traeré basura, y comeré más patatas fritas.
Creo que no he comentado nada de fumar en este post. Voy a echarme una fika.

Friday, October 28, 2011

The Last Day, or Day 10


Domingo, 2 de Octubre de 2011
La vida es dura cuando termina tu viaje a USA. Sobre todo si la última noche te acostaste a las 5 y no quieres perder la mañana vagueando, sino ir a desayunar bagels.
Después de dejarlo todo preparado, nos encaminamos en busca de bagels. Hice mi research y encontré no muy lejos un sitio que tenía muy buena pinta de camino a Pioneer Square y había bagels. Noah's Bagels. Así que fuimos hacia Noah's Bagels.
Pachi se paraba en cada esquina con su "dame un segundo" mirando la blackberry. A veces era para mirar el mapa, le concederé eso.
Llegamos a Noah's Bagels. En efecto tenía muy buena pinta, era un sitio estupendo con unas buenas vistas y arbolicos. Lo que pasa es que los domingos estaba cerrado. Sí, así de bueno fue mi research, amigos.
Así que luego decidimos ir al café más antiguo de Seattle, por Pioneer Square. Yo había pasado por allí ya el otro día y tenía una pinta excelente. De camino hacia nuestro destino se veían más y más fans de los Seahawks yendo al Sunday Football. Para mí eso era taaaan América, que estaba un tanto flipada. Pero tal vez no sea el mejor día y momento para ir a un café donde tienen teles y ponen deportes, verdad?
El primer café de Seattle estaba completamente abarrotado de Seahawks fans. Así que decidimos que no. Sugerí el Zeitgeist, mi café favorito, y allá que fuimos. Lo malo es que no habría bagels.
En efecto, a falta de bagels pedimos unos montaditos deliciosos de verduritas y mozzarella. Y unos soy lattes, of course. Me gusta que Pachi pida lo mismo que yo. El soy latte del Zeitgeist es el mejor.
Estuvimos cómodamente desayunando y viendo al perro de la foto, que era saludado por todo transeúnte porque era demasiado mono.
Y dimos un bonito paseo matutino, y vimos más y más fans de los Seahawks. Me paré en la tienda de conveniencia gigante y compré también el "ibuprofeno de cada país" de mis viajes y por supuesto una couk para fumar una última fika en la azotea.
Y así se hizo. Qué tristeza dejar Seattle en un día tan soleado y agradable.
Pachi me acompañó al Downtown Airporter y nos despedimos "hasta el año que viene, en Nueva York". Espero que suceda, amigos.
Mi aventura realmente podría terminar aquí, pero hey, queda absolutamente todo el día que pasé en los aeropuertos y los aviones, no? Es bastante fascinante (NO).
Al llegar a SeaTac dije "voy a fumar antes de no poder fumar en las próximas 13 horas". Vi que la zona de fumadores estaba justo debajo mío pero no vi un camino claro para llegar. Así que fumé ilegalmente como hacemos todos los fumadores en un lugar desierto donde si pasaba alguien a quejarse era porque se trataba de un desgraciado. Así que me eché esa fika.
Luego resignada, saqué mis botas de avión de la maleta y las metí en el bolso.
Fui a facturar y el mostrador de Air Canada estaba apagado y desierto. Dije "bien, mi aerolínea ha quebrado y no puedo ir a ninguna parte. Yuju?". Podía facturar en el mostrador de United (que odio) así que lo hice, qué remedio. Una china (classic) me atendió no muy amablemente, y me despedí con la incertidumbre de siempre de mi maletita.
Después vi que el sitio de fumadores que había visto desde arriba estaba ahí a mi lado. Así que dije "hey, no te esperabas poder echarte otra fika eh?" y fui muy contenta. Me ahumé con los yonkis que tienen cara de yonki y ya me fui satisfecha hacia el control de seguridad.
En el control de seguridad todo fue muy bien porque soy una versed traveller y no me hace falta que me digan que me quite el cinturón como a la gente absurda que pita. Digo yo, gente, que si sabes que vas a ir en avión, y que vas a tener que quitarte el cinturón, a lo mejor, no sé, se me ocurre que elijas un outfit sin cinturón para el vuelo? Colega.
Una vez pasado el control hice el clásico tour del aeropuerto a ver qué me ofrece. Pues no me ofrecía mucho. Mejor, me he gastado todo el dinero.
Estaba por un lado un burger king, con unas patatas fritas que me pedían que las consumiera. Por otro lado, un puesto de bagels. Y yo hacía tiempo ya que quería un bagel, recordáis? Qué dilema, a qué sitio voy?
Pues fui a los dos, claro! Bagels con patatas fritas, qué INVENTAZO.
Después de ese estupendo almuerzo, estaba lista para subir a la avioneta.

En la avioneta me tocó al lado de un señor que venía también a Londres vía Vancouver. Hablamos de por qué te reparten las tarjetitas de inmigración canadienses si nadie tiene boli. Él pidió un boli, yo decidí arriesgarme! Por si no me lo pedían. Al fin y al cabo no me iba a Canadá!
Llegamos a Canadá. Qué bonito aeropuerto. No llega a ser bonito y me lío a leches, porque joder, qué lejos está todo. Tenía delante en la cola a un señor de Amazon. Tal vez la mitad de Seattle trabaja en Amazon y la otra mitad en los Starbucks que sirven a los que trabajan en Amazon.
El de inmigración me cayó bien. Me preguntó que qué había hecho en mi viaje a USA. Y yo, que soy así, le conté que había estado en un montón de sitios. Luego a la mitad de mi historia me di cuenta de que le daba igual, que lo que quería era saber si era terrorista o traficante de armas. Todos son iguales.
En fin, aunque no he estado propiamente en Canadá, ahí está el sello en mi pasaporte. Siempre que pienso en eso me acuerdo de Sandra Bullock.
En Vancouver no hice nada. Esperar. Tenía delante a unos marines. Y eso me gustó.
Boardeé mi plane. Nueve horicas de nada. Por fin en este vuelo ponían Midnight in Paris. Le di al play nada más acomodarme, pero no paraban de interrumpirme azafatas, pilotos y demás con sus announcements.
Por fin la pude ver.
Tenía al lado a un treintañero poco gracioso y le ofrecí todos los platos para vegetarianos/veganos/intolerancia a la lactosa/musulmán/kosher/hindú/alérgico a las piñas pero no quiso ninguno.
Claro que fue en este vuelo en el que pedí un snack porque me moría de hambre en mitad de la noche. Me dieron unos asquerosos pretzels que nunca jamás volveré a probar. Y eso que tenía tanta hambre que podía comer hasta pretzels. Pues NO. Puaj.
Después traté de ver Green Lantern pero era bastante mierda. Así que la dejé. Normalmente yo esas pelis las veo enteritas y sin problema alguno. Creo que es culpa de la subnormal de Serena Van Der Woodsen. 

Vi unos episodios de Modern Family y Big Bang Theory, y seguí rechazando toda la comida asquerosa que me traían, y bebí agua y fui al baño a pasar el rato observando mi evolución de cara de avión unas cuantas veces.
Sé que al final vi Beetlejuice, y me dormí un poco cuando los Maitland están con sus trajes de novios.
Llegué a Heathrow, fumé sin parar(con los marines!), me fui al metro, tardé 200 años, y llegué a mi casa. No iba a dormir, pero dormí. Hogar, dulce hogar.
The End.

Monday, October 24, 2011

Bagels and Monster Mash, or Day 9

Sábado, 1 de Octubre de 2011
De nuevo, despertarse en Frisco, es irreal. Siendo sábado, las calles están más tranquilas y aún es temprano para que te invadan las hordas de turistas. Pachi quiero bagels! BAGELS! Despierta!
Hicimos las maletas y lo recogimos todo y después nos fuimos a buscar esos bagels. Encontramos un lugar donde desgraciadamente entró un filipino gordo con cresta que estropeó el ambiente cool. Pero cogimos un sitio en la ventana mirando hacia fuera, entonces no fue tan grave. Tomamos unos bagels, cafés, OJ y fresas. Qué buen desayuno completo. Bagels!!!
Luego nos dimos una vuelta por downtown, cruzándonos homeless y chinos o la variante "homeless chinos". Era sábado. Pachi decidió que iba a dejar su café a medias encima de una papelera en vez de tirarlo porque a lo mejor algún demente lo querría. Llegamos más o menos hasta la pirámide y decidimos volver zigzageando un poco las calles. Pero luego volvimos a la misma donde dejamos el café para comprobar si algún demente lo había cogido. Seguía ahí. Inexplicable.
Hotel, maletas, ascensor vintage en el cual básicamente puedes quedarte encerrado mientras vas a la máquina de hielo, y a la estación. Cogimos el tren que va al aeropuerto en Union Square. Nos fue bien. No nos perdimos. Y llegamos tras ver paisajes de casas de esas que son feas y de gente que vive del subsidio pero que en Londres costarían £3,000,000.
En el aeropuerto me hicieron pagar las maletas. Tendría que haberme fiado del twitter de Elizabeth Banks cuando dijo que no cogiésemos vuelos de United Airlines, pero es que pensaba que lo decía porque era rica y pija.
Había muchos restaurantes donde picar algo y Pachi quiso unos udon japoneses que parecían anguilas bebé muertas de anemia, pero le gustaron mucho. Yo decidí comprar unos M&Ms y comer pipas, todo lo demás era demasiado caro para la mínima cantidad de placer que proporcionaba.
Nos cambiaron la puerta de embarque en el último minuto y Pachi casi se pierde por un pasillo automático y tuve que ir a buscarle mientras él pensaba que habíamos partido sin él. El avión era muy cutre y estaba lleno de... sí, chinos! Nos aseguramos de que íbamos a Seattle y no a Beijing. Pachi se sobó y yo vi 30 Rock y Rules of Engagement que lo ponían en la tele del avión. Y un documental sobre los oseznos de Yellowstone. Lo pasé bien.
En Seattle cogimos nuestra ya de sobra viajada Downtown Airporter Shuttle y nos llevó a nuestro hogar. Cigarrillo en la azotea de inmediato!!!!!!! Eso lo primero. Lo segundo, yo me fui a comprar un bagel porque tenía hambre. Y unas Alaskan Beers como eran de merecer. Luego volví a la azotea. Estuvimos allí disfrutando del atardecer y las cervezas y sobre todo, ya sabéis, los cigarrillos.
No conseguimos convencer a Javier para que se viniese a nuestra fiesta del terror, pero a Eva sí. Nos fuimos a ponernos nuestros disfraces de muertos. Pachi iba de Pachi en 2003. JAJA. No, iba muy elegante, con cara de muerto. Y yo iba de subnormal. Y Eva de montañera muerta con un camisón de Pachi.
Cogimos el monorraíl espacial ese que te lleva a la Space Needle. No veas si mola. En primera fila, casi me cago de miedo, oscilando hacia los lados. Tengo que volver al Parque de Atracciones.
Llegamos y empezamos a ver gente muerta entrando. Eso estaba bien. Por mi culpa, estos se quedaron hambrientos, ya que yo había asegurado con total confianza que seguro que allí habría algo de comer. Así que la alimentación fue el ya catado zumo de cebada. Mucho.
Llegamos y salieron a tocar los Talking Deads ("Zombie Killer, Qu'est-ce que c'est"). La tía de los coros molaba, iba vestida de Manic militroncho sólo que zombie.
Vimos la exposición de cosas de cine de terror, el fotomatón de los gritos, la pantalla de las sombras terroríficas... Pero sobre todo yo vi la zona de fumadores. Había un tipo vestido de Winnie The Pooh. Por qué no.
Yo me perdí el concurso porque estaba fuera, pero ganaron Beetlejuice y Lydia y eso estuvo bien. Molaban. En la pantalla vimos un buen rato de Terroríficamente Muertos, con la que casi muero de risa, y un rato de El Resplandor, con la que casi muero de miedo. Luego tocó un tío de mierda con una boa que parecía de los que tocan en las bodas de Resacón 1 y 2. Es decir, MALO a posta. Qué terror.
El fin de fiesta fue el vídeo de Thriller, con happening de parte del público incluído. Bastante mítico. La música en general fue muy infernal. Cuando pensé que iban a poner Seven Nation Army era un remix repulsivo. Así que al terminar, cogimos un taxi. Yo dije "hey, y si vamos a Capitol Hill en lugar de a casa?". Eva no quiso. Pero Pachi y yo nos fuimos a ver qué se cocía en el barrio.
Lo primero fue intentar ir a un club. No teníamos dinero y no aceptaban tarjeta para la entrada. Luego nos encontramos a un DJ y a su novia loca que nos convencieron para ir a su club alegando que pondrían Suede y Echo and the Bunnymen. Fuimos a buscar un cajero.
En el camino vimos los perritos calientes vegetarianos en el puestecillo del Comet y decidimos comernos unos. Había unos borrachos que le preguntaron a Pachi que si quería que le cortasen la salchicha por la mitad... ...
Conseguimos reunir a base de billetes de un dólar la tarifa apropiada para entrar en el club. Resultaba ser el club gótico. Había un columno, una llaverito... todos ahí solos bailando un remix de Sisters of Mercy. Pachi y yo fuimos contentos a la barra "TWO BEERS!!!"... Resulta que en el estado de Washington está prohibido servir alcohol a partir de las 2 de la mañana. Menudo golpe. El camarero nos ofreció unos chupitos porque era lo que nos daba tiempo a bebernos. Pachi aceptó. Se llevó su chupito a nuestra mesa y lo miramos con tristeza.
El camarero apareció y dijo "tienes que beberte eso ya". Y no se marchó hasta que el pobre Pachi se lo bebió de un trago. Menuda es la fuerza de la ley de América, amigos.
Ni que decir tiene que el pincha no puso ni Suede ni Echo. Lo único que conseguimos fue la tarjeta de visita de la loca de su novia que tenía un negocio de hipnotismo y terapia natural. Menuda loca. Después del timo del club y la derrota, nos fuimos andando a casa por la ya de sobra conocida ruta.
Cervezas en la azotea y más cigarrillos en la oscuridad. Y a dormir. Qué bien se duerme en Seattle.

Thursday, October 20, 2011

Day O, or Day 8

Viernes, 30 de Septiembre de 2011
San Francisco, California.
Toco mis bongos, escucho a Beta y luego plancho mi cabello.
Levantarse por la mañana y estar en San Francisco triunfa. En mi línea, me levanté temprano, me puse las botas y me fui al Deli de la esquina a ponerme las botas.
Nos había costado dos viajes a recepción aprender a manejar la ducha, que Pachi insistía estaba rota. No, no estaba rota, es que era muy moderna.
A pesar del beatnikismo me hice una coleta chacha y nos largamos a hacer "San Francisco in a day". El destino elegido era la bahía por Pacific Heights. De camino, por la cuesta infernal de Taylor Street (INFERNAL TE DIGO) fuimos a un café que tenía un par de hipsters con sus laptops en la puerta y pedimos nuestros soy lattes. Qué ricos. Vamos a subir la cuesta con un café y un cigarrillo, que es super buena idea.
Mola bastante zigzagear por esa montaña rusa de calles y empezar a ver el mar en cierto momento. Llegamos al parquecillo de San Francisco Maritime y nos sentamos con las gaviotas en las escaleras. Compramos agua y couk y uno de esos zumos orgánicos que le gustan a la Rata. Tomarse eso viendo Alcatraz y el Golden Gate en el sol de California echando una fika proporciona un nivel de flipación de .456 isoflípetos, especialmente para una fan de Nic Cage como yo.
Primer sitio en el que me habría quedado 7 horas chilling. Pero hay que seguir. Caminamos por la costa, por la pasarela, por el acantilao, por un bosque de pinos, por un parking, por un puertecillo de barquitos de millonetis... you get the idea. Todo esto viendo perros bañándose en el mar.
Fort Mason Green, Marina Green... Con el puente de fondo. Aquí había paseadores de perros con entre trece y veinte perros por cabeza, de todos los tamaños y formas. Nos gustó especialmente un basset hound porque nos acordamos de esto. Yo no podía parar de decir "ayyyyy!!! pero miraaaaa!!! ohhh!!! y eseeee!!! joooo!". Sí, los perros.
Este camino empezó a ser demasiado largo y vimos que si queríamos volver a lo mejor teníamos que pasar por el sitio de obras donde entierran en cemento fresco a todos los mafiosos de segunda en California. Así que retrocedimos un poco para volver a adentrarnos en la ciudad. Pasamos, aunque de un poco lejos, por el lugar donde Sean Connery queda con Claire Forlani antes de que le detenga el FBI. THE ROCK ROCKS.
El siguiente paso era ir a Steiner Street a ver la casa de los Hillard. Sí, Señora Doubtfire, queridos. De camino para allá a Pachi le entró hambre y acepté su premisa de entrar en un grasiento a la par que entrañable diner regentado y visitado por México entero. Me pareció un buen lugar local, ya que es donde estaban comiendo los obreros. Pedimos patatas fritas y cerveza (hoy menú) y Pachi una serie de veganidades como champiñones y algo más. Con una Pepsi small (1530ml) y por supuesto, cigarrillos, seguimos subiendo cuestas. Me senté en un árbol. El Pec común no lleva bien las cuestas.
No fue difícil llegar a la casa de Señora Doubtfire donde me hice una foto haciendo "Dude Looks Like a Lady". Los coches se esperaban mientras Pachi hacía pruebas fotográficas desde la acera de enfrente. No sé, pero algo me dice que no debe de ser por costumbre. Aunque si hay pregrinaje a la casa de Señora Doubtfire, el año que viene me apunto.
Después de eso cogimos un buseto local a Castro. Da gusto ver las cuestas sentao. En el camino a Pachi se le abrieron los ojos en su más pura faceta "Joaquinín" a la vista de una tienda gigantesca exclusivamente de chorradas para Halloween, abierta todo el año. Le dije "quieres que nos bajemos aquí? No estamos muy lejos" y prácticamente se levantó y salió corriendo del autobús empujando a todos los demás pasajeros en un ataque de adrenalina. Bueno, en realidad simplemente se levantó muy contento y procedió a salir del autobús.
En la tienda de Halloween nos recibió un zombie que percibe el movimiento y gatea por el suelo a tu llegada. A su lado, otra especie de momia que hacía las veces de máquina de humo. "Jijiji". Este Pachi.
Allí me probé un casco de vikingo y jugué con una espada medieval, y fui a ver si encontraba algo para mi disfraz. Pachi compró maquillajes de piel muerta verde y unos guantes baratos, nadie sabe muy bien por qué. Yo compré unos colmillos y una peluca. Nos atendió un tipo vestido de The Cat in the Hat por alguna razón. Bastante gracioso.
Tan contentos, salimos de ahí y nos aventuramos por Mission/Castro - el mejor barrio, claro. Hipster y gay, siempre es un triunfo. Calles bonitas, edificios bonitos, palmeras y sol. Vimos una tienda orgánica de esas y nos metimos a comprar algo para tomarlo en Dolores Park. Pachi y sus zumos y ensaladas de patatas, yo una ginger beer y un chocolate con sal. Qué rico, tron. Dolores Park es la colina esa que sale en la foto, un montón de verde con un montón de hipsters haciéndose fotos, jugando con perros o tocando los bongos. Había un bull dog francés que jugaba con una especie de boomerang/pelota/mina antipersona que se lo estaba pasando de muerte. Lo estuvimos observando largo y tendido. Al sol, con nuestras bebidas y cigarrillos, fue un momento de verdadera felicidad. Este es el lugar donde, de estar un día más en San Francisco, también habría pasado toda la tarde. Pero teníamos que seguir.
Tranquilamente paseando por Mission nos dirigimos hacia el centro de nuevo, viendo edificios preciosos con street art, hasta que Mission se convirtió en una mierda de carretera gigantesca con garajes de Joe y cosas así y cambiamos a Market St. Allí nos invadieron los turistas y los homeless dementes. Curiosa combinación.
En el camino queríamos parar a echar una fika, pero no encontramos ningún sitio donde me pareciese que lo haríamos cómodamente, ya que algunos te miran con odio por fumar a menos de 7 metros de distancia y otros te piden dinero para droga. Decidimos que lo más sensible era coger unas cervezas a ir a fumar a la ventana del hotel, mientras mirábamos en el periódico y en la Blackberry qué bareto nos ofrecía la mejor escena musical esa noche. Desde la ventana vimos a una china en monociclo. Procesad eso. Una china. En monociclo. En San Francisco. El resto de la noche estuvimos bromeando con "mira, en esta cuesta es donde se ha partido la cabeza la china del monociclo". La gente demente, estrellas de California.
Por supuesto el mejor bareto era el día anterior, y el segundo mejor bareto, el día antes. El día de hoy hubo que conformarse con el prospecto de ir a ver qué se cocía en una fiesta Surf. Pero antes queríamos checkear out de nuevo City Lights y todo ese barrio. Estuvimos viendo libros un buen rato y estuve tentada de comprarme uno. Busqué poesía beatnik para el hermano, pero todas las portadas eran feas. And what's the point, right?
Después de unas foticos y unos garbeos nos metimos en el Vesuvio, gran gran bar, lleno de cosas, cosas por todas partes. Hasta el baño era espectacular. Disfrutamos de una cerveza al lado de la ventana.
Hablamos con Silvia y nos invitaron a su casa a tomar algo en su terraza. De camino para allá pasamos una casa con un patio gigantesco y una puerta de hierro preciosa y aquí es donde dijimos "Joder con la peña. Qué cabrones".

Luego mirando la dirección de Silvia "oh". Esa era la maravillosa casa donde vivían. Menudo patio. Nos fuimos a por unos Tostitos y unas cervezas y luego volvimos. Estuvimos charlando en el salón y escuchando algo de música. Chilling evening in San Fran. Yo dije "bueno vamos a la terraza a fumar?"...
Dios mío. Qué tejado. Dios. No he visto nada mejor en toda mi existencia. Las luces de Bay Bridge y la Transamerica Pyramid en la noche fresca de la costa Oeste. Nunca olvidaré la felicidad y el sentimiento de BUAH CHAVAL-ismo que me invadió, con mi fika y mi alaskan lager.
Nos fuimos porque nos íbamos a la fiesta Surf, que si no, acampo en ese tejado para el resto de mis días.
Nada más salir por la puerta, nos quedamos parados. Eran las 12. Merece la pena irse hasta la otra punta de la ciudad para ir a una fiesta surf? No. Vámonos.
Tras un día largo de cuestas, sol y diversión, y tras fumar y beber cerveza en la ventana, irse a dormir a tu cama de un sucio hotel de downtown con moqueta es simplemente excelente.

Monday, October 17, 2011

California, or Day 7

Jueves, 29 de Septiembre de 2011

Sinceramente, nunca pensé que amanecería en un motel de carretera. Pero sí, lo puedo poner en mi lista de cosas que he hecho en la vida como si fuese una rock star.
Hice un café de filtro americano slash arábigo en la habitación y salí a fumar un cigarrillo en la fresca mañana de Yreka, California, en pijama.
El señor de la habitación de enfrente salió a pasear a su perro y escupió al suelo. América.
Aunque habíamos preguntado a la regente hindú que dónde podíamos ir a desayunar en ese entrañable pueblucho, decidimos no ir y emprender nuestro camino a San Francisco lo antes posible. Una pena, el sitio se llamaba algo así como Grandma's y seguro que era de esos que venía la camarera a tu booth con un refill de café de filtro repulsivo y decía "garçón significa chico". Oh, well.
Las carreteras de Yreka eran bonitas porque estábamos al lado del Mt Shasta National Park. Decidimos buscar algo para desayunar por ahí. Eso nos llevó al pueblo de Mount Shasta, Población 3,394. Encontramos la tienducha de conveniencia de Mabelle (nombre inventado) y allí Pachi fue feliz con una ensalada de patata más. Él come eso, yo Tostitos. Cogimos nuestro desayuno y dimos con lo que parecía un parque pero luego era el patio del colegio más gigante de todo California, con la montaña de fondo. Nos sentamos en una mesa mirando el paisaje y comiendo cosicas. Luego aparecieron los niños a hacer clase de gimnasia. Estaba claro, sólo viéndolos, cuáles eran las populares, las marginadas, los capitanes del equipo de fútbol... A los 11 años ya lo tienen bien claro.
Cuando íbamos a echarnos la fika, decidimos que probablemente nos deportarían por fumar en el patio de un colegio, así que nos fuimos al coche para seguir nuestro camino.
El resto del camino, una vez pasado el parque nacional, era muy feo. Olivos y olivos y llanuras amarillas. Y ni siquiera pasamos por Idiotville ni Vacaville ni sitios con nombres de los que uno se puede reír.
Alrededor de las 2 de la tarde ya se veía la ciudad en la lejanía. Cruzamos el Bay Bridge, mirando el downtown, y con unas buenas sonrisas. No me puse flores en el pelo, ni dejé mi trabajo en la ciudad. Lo siento, lo tendré que dejar para la próxima visita.
El punto de entrega del coche era a una manzana del hotel, así que fuimos a dejar el coche primero. Nos atendió un chino que se parecía al chino que siempre hace de malo en las pelis de acción (el de La Jungla de Cristal y El Último Gran Héroe... este) sólo que en viejo y más desagradable. Allí es cuando me di cuenta de que no estaba en San Francisco, sino en el corazón de Shanghai. Todo el mundo es chino. Adiós, Toyota, y adiós, Zorra (como bautizamos a la del GPS). Nos habéis dado unos buenos ratos.
Con las maletas, al Post Hotel. Nos atendió un señor que Pachi insiste en que era mexicano, pero no es cierto. Car no habría podido aguantarlo "Le pasa algo extraño a su ojo raro?".
Nuestra habitación daba a la calle en un ventanal magnífico donde más tarde descubriríamos que estaba el mejor bar de la ciudad: Cervezas y cigarrillos en el alféizar. Pero ahora era el momento de salir, lo primero, a tomar una buena cerveza tras 2 días de carretera. No sé si he mencionado ya que en América no saben tirar la cerveza, debe de estar prohibido por la ley o algo así. Pero bueno, una cerveza, bien o mal tirada, era de agradecer. Nos metimos en el primer sitio que vimos, un sports/piano bar bastante mítico aunque algo turístico, Lefty O'Douls al lado de Union Square. Menuda cerveza rica.
Luego fuimos a comprar más Bud (king of beers) a un badulaque donde nos atendió un tío que estaba tan fumao que no sabía ni qué nos estaba vendiendo y nos las subimos a la habitación para ir preparándonos para salir.
Esa noche habíamos quedado con Silvia y Marcus, unos amigos de Pachi de sus tiempos en otra .com, para ir a un concierto de un tipo que podía haberme gustado en la California Academy of Sciences. Menudo sitio. En medio del Golden Gate Park, con una balaustrada impresionante, fuentes, verde, ratas! Sí, aparte de Stinky, vimos una rata correteando feliz y salvaje en el parque.
En el sitio pedí unas cuantas miles de birras de $4 pero cuando llegó el momento de ver el concierto, me dijeron que había pingüinos. Pingüinos! de verdad! Entonces me fui a verlos. Menudas cosas monas que son, colega. Cuando volví, como no veía nada como siempre en todos los malditos conciertos por mi altura (or lack there of) dije "voy a fumar". Pachi me acompañó y decidimos después dar un garbeo por el acuario entre las hordas de hipsters. Ahí ya se me fue la olla MGMTiana, sobre todo cuando pusieron Electric Feel mientras veía las anguilas eléctricas en vivo. Había unos cachodepeces que no parecen del mundo real. Hoy veo Finding Homo. Finding Homo. Finding NEMO! (http://damnyouautocorrect.com/13203/the-search-is-on/)
Cuando volvíamos tenían unas quesadillas (pronúnciese como Owen Wilson) y nos dieron envidia y fuimos a por más. Total, nos perdimos el concierto. So what, who cares. La verdad es que estuvo muy bien porque a Silvia le habían regalado las entradas.
Nos fuimos de allí por John F Kennedy Drive y cogimos a un taxista loco para ir al barrio beatnik. Muy bonito y super beatnik por un lado, claro, pero un tanto asqueroso, lleno de pervertidos en los sex shops y esas cosas.
Estuvimos en el Specs, un bar lleno de dementes, como es habitual. Nos persiguen. Nos tomamos unas cervezas con un señor al piano. Había muchas muchas cosas en las paredes y muchos dementes. Gran sitio. El demente en concreto de hoy era un hindú con los ojos blancos como el niño zombie de Super 8, al que seguimos viendo a lo largo de la noche.
No sé a qué hora ni nada, pero después de eso partimos hacia el hotel. Había sido un día largo. Fuimos andando por las CUESTAS INFERNALES, pero siempre es mejor subirlas que bajarlas. Subir puede ser tu muerte, especialmente si decides que es el momento de echar una fika, pero bajar es como estar en el edificio de Aventuras en la Gran Ciudad con resbalasuelas. Debería haber peña en la cima sujetándote con un arnés.
Another day, another dollar.

Tuesday, October 11, 2011

Andy, eres una Goonie! o Day 6

Miércoles, 28 de Septiembre de 2011

El día anterior habíamos llegado en total oscuridad. A mis usuales horas intempestivas de la mañana yo ya estaba en pie mirando por la ventana. La niebla cubría el río, las vías del tren, las rocas y las focas. Una escena totalmente oregoniana. Salí a echar una fika en pijama y cogí un café en la recepción del hotel. La anticipación podía conmigo. "Vamos Pachi, vamos! Es hora de ir a los muelles de Goon!"

Desayunamos en el hotel un par de cosas asquerosas mientras leíamos salmos que tenían en display. "Vamos! Goonies!"
Con el GPS encontramos fácilmente la casa de Mikey. Oh my God Oh my God Oh my God. Está subiendo una cuesta en una calle residencial, con su cartelito de GOONIES. Creo que nunca creí verdaderamente que llegaría a ver este lugar en directo, es uno de esos road trips que dices "ojalá pudiera ir" pero que realmente a nadie se le ha perdido nada en Astoria. A mi sí. Eso nos convierte en los más ricos de Astoria... Hice el supermeneo, dije "dame mi bici, quiero mi bici" y básicamente flipé muchísimo. Miraba la casa de Data, a ver si salía por la ventana, pero sólo era un miércoles por la mañana y además 2011, año en el que no pasan cosas. Nada como 1985 o 1632.

Pachi me dijo "bueno, ya" así que nos subimos al coche y fuimos a la cárcel a ver la ultima residencia conocida de los Fratelli. Volví a decir todo lo que tenía que decir (gilipollas, crees que soy tan imbécil como para suicidarme? etc.) e hicimos más fotos. Me las estropearon un poco una pareja de rednecks en su pickup que estaban ahí en la puerta con su aspecto deplorable.

Y ya sólo quedaba el museo del Sr Walsh. Fuimos y saludé con la mano al padre imaginario de Mikey y Brand. Ya era el momento de ir a la 101.

Adiós, Astoria, paraíso de las madres divorciadas! (no hay que olvidar Poli de Guardería)

La niebla se había ido disipando y condujimos por la costa hacia el sur. Cada lugar que pasábamos era más impresionante que el anterior. Nuestra idea era no parar hasta Rockaway Beach, pero al ver de lejos lo que prometía Cannon Beach dijimos "vamos ahí ahora mismo". Ahí estaban las rocas gooniescas y una playa infinita de arena otoñal maravillosa. A mí no me sorprenden estas cosas tanto porque he visto demasiadas películas, pero realmente el Pacífico es grande y este camino es digno de un documental o de una buena peli como Without a Paddle.

Seguimos, seguimos entre los bosques, los lagos y las playas, hacia el sur. Hubo que salir de la gran 101 porque si no no íbamos a llegar nunca a nuestro destino. Decidimos que comeríamos en Salem, capital del estado. Allí yo ya había echado el ojo a un café hipster que tenia fixies colgadas de las paredes de ladrillo. Salem es un pueblecico, por muy capital que sea. Y como pueblecico lo que contiene es gente maravillosa y local que te trata con amabilidad como turista mientras saludan a los habituales "Hey Joe, cómo está la yegua?".

Comimos en Casey's Hotdogs. Menudo sitio bonito. El colega de la caja HOW YOU DOIN' FOLKS era lo mejor. Me ofreció una bebida de Cola producida por el estado de Oregon. No, gracias, Casey, keep your moonshine y dame mi Diet Coke. Lo mejor de America es que siempre hay Diet Coke, no importa donde estés. Bueno, lo mejor de America es TODO, pero ya me entendéis.

El local estaba decorado con fotos de pelis antiguas y de celebrities que firmaban su propia foto como en Katz. Había una del Presidente Obama, pero no sé yo cuán real sería. Una de las fotos era de Laurel y Hardy riéndose con un policía que trataba de multarles, y Pachi y yo bromeamos con que éramos nosotros cuando tratasen de ponernos una multa por exceso de velocidad.

Tras una comida estupenda de veggie burgers y patatas fritas enroscadas, fuimos al Governor's Cup (el café hipster) y pedimos 2 soy lattes para tomar echando una fika. Todo iba sobre ruedas. Volvimos al coche y a continuar por la Interstate 5. Nuestro plan: dormir en California. No estaba claro dónde, pero donde llegásemos.

Tan contentos, jugando a juegos, por la autopista, mirando el paisaje y los camiones relucientes americanos, parando en un laguito a hacer fotos, riéndonos del pueblo llamado "Hebo"...

"Pec, cómo andamos de gasolina?"

"Ahivá"

"Vale, la próxima gasolinera donde está?"

"A 5 miles. Vamos"

Brrrrrrrr

Brrrrrrrrrrrrrrrrrrpof cof cof

Gggggggggk

-

tictictictictic

Pues sí, nos quedamos sin gasolina en medio de Oregon, gracias.

Llame a AAA para que vinieran a traernos gasolina. Marjorie, o como quiera que se llamase, me hizo muchas, muchas preguntas. La última fue "Y donde estáis?" "En medio de la nada, Marjorie, en frente de la granja abandonada del Unabomber y a medio camino entre Salem y Eugene, OREGON". "No os encuentro, seguro que estáis en la I-5?" "Sí, Marjorie, aquí en el puente de Lynn Way Drive, antes de la 228" "Vale, ya os tengo, voy a ver si puede ir alguien a ayudaros, te pongo en espera"

Marjorie me tuvo en espera hasta que la llamada llevaba 43 minutos. Alguien podía venir a traernos gasolina en una hora, hora y media. "Vale, gracias Marjorie, aquí estaremos, ya que no nos dejáis andar por la autopista hasta la próxima gasolinera" ""That's very dangerous, Mrs Navarro, I wouldn't recommend it".

Así que hicimos el pacto de no cabrearnos y seguimos jugando. Hacía sol y teníamos cigarrillos, y los granjeros de marihuana y sus rifles de asalto parecían no estar en la granja ese día. Jugamos a pelis con el alfabeto, grupos con el alfabeto, personajes de ficción con el alfabeto, personajes de nuestras vidas con el alfabeto, animales famosos con el alfabeto... Parecía que iba a dar de sí la cosa. Por fin recibí una llamada de un tipo muy amable "Hey, estoy en camino! Solo tengo que parar a coger gasolina y estaré con vosotros en 10 minutos!" Aleluya. Diez minutos después "Oye, no os encuentro". Recibo otra llamada, esta vez de una compañera de Marjorie. "Hola, estáis seguros de que estáis en la I-5?" "Sí, bastante seguros". "Os estamos buscando por aquí por Mount Vernon" "Quién dijo Mount Vernon?? Estamos en Oregon" "Qué?! La camioneta os busca casi en la frontera con Canadá" "Y POR QUÉ?!"

...

Tras jurar enemistad eterna a Marjorie la traicionera, le di mis coordenadas a una nueva asistente.

...

Jugamos a insultarnos con el alfabeto? ANORMAL

...

Y entonces fue cuando también nos quedamos sin batería en el coche.

...

De repente, detrás nuestro, apareció un flamante pickup del que salio un señor con su gorra y su camisa de taller con su nombre. Su nombre era CHUCK. Estábamos salvados. Chuck!

Chuck era el más auténtico. Chuck nos preguntó por qué demonios íbamos a San Francisco. Se rió un poco de nosotros, y luego un poco más. Para los fans de El Ala, sólo puedo decir "20 hours in America".

Pachi firmó el recibo de nuestros males, cubiertos por el seguro de Avis, y Chuck se rió de su firma, claro.

Agradeciendo a Chuck toda su ayuda, fuimos a la gasolinera, que estaba a 3 miles, y llenamos el depósito por el risible precio de 39 dólares. Hablé con el gasolinero de los precios de combustible en Europa. Otro tipo estupendo e increíblemente folksy.

Pachi salió todo contento con una bolsa de Tostitos para mí. Por supuesto eran los Tostitos que no eran, pero resulta que no había de otros. "Hint of Lime". No los probéis jamás.

Habían pasado unas 4 horas, en ese lugar. De todo Oregon, el sitio feo. Decidimos seguir sin descanso hasta Yreka, California.

Pasamos parajes preciosos y otros que no lo eran. Y cayó la noche. Sobre las 10 paramos a comer cheesebread en una gasolinera grasienta de Myrtle Creek, Oregon. Qué gran sitio deplorable. En este punto fue cuando jugamos a encadenar nombres de grupos con la última letra del grupo anterior. Como era de esperar si te paras a pensarlo, todos los grupos empezaban y terminaban por S. Qué suplicio.

En la noche, con los programas de radio cristianos de nuevo, cruzamos la frontera y llegamos a California. Qué emoción.

Yreka, lugar de paso para todo roadtripero, nos esperaba. Elegí un motel que recomendaba tripadvisor en la Blackberry, el Mountain View Inn. Despertamos a la hindú que lo regentaba, a eso de las 23:30, y nos dio una estupenda habitación en la que sólo había una araña y que tenía la mejor ducha que me di en todo el viaje. La mañana siguiente es ya otra historia.